lunes, 25 de mayo de 2020

Comenzamos la semana recordando a la Virgen María, cantando y bailando  las siguientes canciones: 

Canción Karaoke “El trece de mayo”
Canción tengo en casa a mi mamá:

Vídeo oración Dios te salve María:

A continuación vamos a hacerle flores a María, os mandamos distintas imágenes para que elijáis la que más os gusta.


Hechas con tapones
Hechas con yogurt
Hechas con pasta




Otra actividad podría ser realizar un marca de la virgen María como despedida de la última semana dedicada a la Virgen. Podemos utilizar el marcapáginas en nuestro cuento favorito o libro que más nos guste, que estemos leyendo o nos estén leyendo papá o mamá antes de dormir, así la tendremos todas las noches presente, le podremos enviar un beso de buenas noches y dedicarle una oración.

Pasos para realizarlo:
-Recortar el rectángulo y si es posible pegarlo sobre cartulina y volver a recortar por los bordes.
-Escribir en la cartulina que hemos pegado detrás un propósito, petición o frase bonita dedicada a la virgen ( por ejemplo: Dios te salve María), si no habéis aprendido escribir algunas de las letras o palabras le podemos pedir a un adulto que nos la escriba con letra escolar o en mayúscula. 
-Colorear la imagen de la Virgen y pegarla.

Si no es posible imprimirlo podéis recortar un rectángulo y pegar un dibujo de la Virgen María que hagan vuestros hijos/as decorando el marcapáginas como quieran.


lunes, 18 de mayo de 2020



Desde el IBVM queremos invitaros a que forméis parte de la celebración del V Aniversario de Laudato Si, la encíclica del Papa Francisco en la que nos llama a trabajar por la Casa Común, siendo conscientes de que «todo está conectado» y que «esta catástrofe sanitaria tiene mucho que ver con la catástrofe climática».

 La semana de celebración comenzará oficialmente el 18 de mayo y terminará con una oración mundial conjunta, el día 24. Desde aquí, iremos compartiendo algunas de las informaciones y momentos más importantes, pero os invitamos a visitar la web creada para la ocasión: www.laudatosiweek.org, donde encontraréis recursos, reflexiones, oraciones y un buen número de eventos y debates on line que tendrán lugar en los próximos días. Es el momento perfecto para formarse, informarse y comenzar con el cambio hacia un planeta más sostenible y seguro para todas las personas.





https://ibvm.es/cuidado-de-la-casa-comun/

Semana del 18 al 22 de mayo

Como cada semana de este mes nos acordamos de la Virgen cantando: 
- María mírame


- Tengo en casa a mi mamá

Vemos la historia de la Virgen María:
 
Propuesta de actividades: 
Pon bolitas de papel azul en el manto de la Virgen María, extiende plastilina amarilla en la corona de la Virgen, pega algodón en las alas de los angelitos y colorea.


- Decora la medalla de la Virgen como más te guste. Pega ambas partes y ponle un cordón/lazo para que puedas colgártela. 



miércoles, 13 de mayo de 2020



Queridas familias:

En primer lugar, deseamos que todos os encontréis bien y que todos los miembros de vuestra familia gocen de buena salud. En nuestras oración diarias no nos olvidamos de los que están sufriendo lo peor de esta situación y también os transmitimos nuestros deseos de volver a encontrarnos lo antes posible.

Hace unos días, el Papa se unió a la iniciativa del Alto Comité para la fraternidad, de participar todos juntos en una jornada de oración y ayuno para pedirle a Dios que nos proteja contra el coronavirus.

En una misma súplica todos queremos pedirle a Dios: que “nos ayude a superar la pandemia, le restituya la seguridad, la estabilidad, la salud y la prosperidad, y haga que nuestro mundo, una vez eliminada esta pandemia, sea "más humano y más fraterno".

Sabemos que la oración es nuestra arma más fuerte y más sincera. Por eso, os invitamos a uniros a esta jornada de oración en la que todos nos tendremos presente.

 Adjuntamos enlace para que podáis ver la invitación del Papa Francisco y confiamos en que, todos unidos a través de la oración, mañana 14 de mayo, el Señor escuche nuestras súplicas. Confiemos en su gran amor de Padre.


Un fuerte abrazo, 

Equipo de Pastoral

lunes, 11 de mayo de 2020

Semana del 11 al 15 de Mayo

Continuamos recordando que estamos en el mes de María. Esta semana os proponemos realizar un altar y decorarlo  para que puedan rezarle, cantarle alguna canción, ofrecerle flores, objetos, dibujos… Podemos regularmente también darle las gracias, pedirle por algo o alguien y pedirle perdón por una acción de la que nos arrepentimos durante este mes.


Podemos ver esta historia: ¿Quién era la Virgen María?
Rezar: “Dulce madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y solo/a nunca me dejes. Ya que tú me quieres tanto como verdadera madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el espíritu Santo”.
Y cantar y bailar algunas canciones: 

domingo, 3 de mayo de 2020

Semana del 4 al 8 de mayo.




Cantamos y bailamos la canción María está pasando por aquí

                        
Oración Dulce Madre
Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y sola nunca me dejes, ya que tú me quieres tanto como verdadera madre, haz que me bendigan el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Amén.


lunes, 27 de abril de 2020

E.I - Oración de la mañana. TIEMPO de PASCUA

 Semana del 27 al 1 de mayo 

Te damos gracias 

Te damos gracias Señor por la luna y las estrellas y por la luz del sol que ilumina las cosas bellas.

miércoles, 22 de abril de 2020


E.I - Oración de la mañana. TIEMPO de PASCUA

Semana del 20 al 24 de abril de 2.020

  Buenos días mi Dios 

Buenos días mi Dios y mi amigo te pido que a lo largo el día tú me acompañes y estés conmigo.

miércoles, 15 de abril de 2020



Querido Antiguo Alumno y familia de Mary Ward :

Hoy día 23 y más especialmente en este mes tan complicado, seguimos con nuestro propósito de hacer visible la vida y obra de Mary Ward, en apoyo a su Causa de Beatificación, compartiendo una nueva máxima suya inspiradora. 

 Mucho ánimo, paciencia y fe para todos, esperamos que sea de vuestro agrado y os animamos a darle difusión. 

 Recibe un cordial saludo,



Vivimos tiempos difíciles, pero esta crisis global es también una oportunidad para la transformación personal y social. Recordando que aunque esta situación nos afecta a todos, las personas más vulnerables y con menos recursos son quienes más sufren, hoy queremos buscar la parte bonita de todo esto. La que nos dice que, si trabajamos juntos, saldremos más fuertes de ésta.

Sabemos que en toda la Red Mary Ward hay muchas personas intentando hacer más llevadera esta situación y queremos que nos lo contéis. ¿Cómo?

Mandándonos un vídeo o imagen donde nos expliques lo que estáis haciendo.

Por ejemplo: A veces, algo tan simple como inventar una canción con humor, hacer una parodia en tu casa o jugar con tus vecinos desde el balcón… puede ayudar. Si tú también le has echado creatividad para sacar lo mejor de ti, envíanos tu vídeo (grabado en horizontal) o tus imágenes por whatsapp al 0034 618 05 62 40 y recuerda decir tu nombre y de qué ciudad y país eres. 




 Todas las propuestas que recibamos se publicarán en nuestro WaMaLab, el laboratorio de transformación social: www.fundacionmaryward.org/wamalab




https://fundacionmaryward.org/2020/03/23/togetherwearestronger/

martes, 14 de abril de 2020


Desde la Fundación Mary Ward, dada la situación global actual, hemos decidido suspender todos los Programas de Voluntariado Internacional para el 2020.
 Sabemos que muchas personas han puesto ilusión en estos proyectos, por eso os invitamos a seguir ofreciendo vuestra ayuda solidaria a través de las campañas de colaboración que iremos proponiendo a lo largo del año.

 ¡Seguimos trabajando para que las futuras experiencias voluntarias del 2021 sean tan potentes e ilusionantes como hasta ahora!



lunes, 13 de abril de 2020

E.I - Oración de la mañana. TIEMPO de PASCUA

Semana del 13 al 17 de abril de 2.020
Gracias por lo creado.
 La mañana viene cantando con la alegría que traen los pájaros la belleza que derrochan las flores la brisa que acaricia los campos y mi sonrisa que yo comparto.
  ¡Gracias Señor porque todo lo creado!

Pato en un campo de flores — Fotos de Stock © MennoSchaefer #128333956


 E.P- ESO - BTO. Oración de la mañana. 
TIEMPO de PASCUA




domingo, 12 de abril de 2020

MENSAJE URBI ET ORBI DEL SANTO PADRE FRANCISCO PASCUA 2020
 Basílica Vaticana Domingo, 
12 de abril de 2020 

 Queridos hermanos y hermanas: ¡Feliz Pascua! Hoy resuena en todo el mundo el anuncio de la Iglesia: “¡Jesucristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!”. Esta Buena Noticia se ha encendido como una llama nueva en la noche, en la noche de un mundo que enfrentaba ya desafíos cruciales y que ahora se encuentra abrumado por la pandemia, que somete a nuestra gran familia humana a una dura prueba. En esta noche resuena la voz de la Iglesia: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!» (Secuencia pascual). 

 Es otro “contagio”, que se transmite de corazón a corazón, porque todo corazón humano espera esta Buena Noticia. Es el contagio de la esperanza: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!». No se trata de una fórmula mágica que hace desaparecer los problemas. No, no es eso la resurrección de Cristo, sino la victoria del amor sobre la raíz del mal, una victoria que no “pasa por encima” del sufrimiento y la muerte, sino que los traspasa, abriendo un camino en el abismo, transformando el mal en bien, signo distintivo del poder de Dios. 

 El Resucitado no es otro que el Crucificado. Lleva en su cuerpo glorioso las llagas indelebles, heridas que se convierten en lumbreras de esperanza. A Él dirigimos nuestra mirada para que sane las heridas de la humanidad desolada. 

 Hoy pienso sobre todo en los que han sido afectados directamente por el coronavirus: los enfermos, los que han fallecido y las familias que lloran por la muerte de sus seres queridos, y que en algunos casos ni siquiera han podido darles el último adiós. Que el Señor de la vida acoja consigo en su reino a los difuntos, y dé consuelo y esperanza a quienes aún están atravesando la prueba, especialmente a los ancianos y a las personas que están solas. Que conceda su consolación y las gracias necesarias a quienes se encuentran en condiciones de particular vulnerabilidad, como también a quienes trabajan en los centros de salud, o viven en los cuarteles y en las cárceles. Para muchos es una Pascua de soledad, vivida en medio de los numerosos lutos y dificultades que está provocando la pandemia, desde los sufrimientos físicos hasta los problemas económicos. 

 Esta enfermedad no sólo nos está privando de los afectos, sino también de la posibilidad de recurrir en persona al consuelo que brota de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía y la Reconciliación. En muchos países no ha sido posible acercarse a ellos, pero el Señor no nos dejó solos. Permaneciendo unidos en la oración, estamos seguros de que Él nos cubre con su mano (cf. Sal 138,5), repitiéndonos con fuerza: No temas, «he resucitado y aún estoy contigo» (Antífona de ingreso de la Misa del día de Pascua, Misal Romano). 

 Que Jesús, nuestra Pascua, conceda fortaleza y esperanza a los médicos y a los enfermeros, que en todas partes ofrecen un testimonio de cuidado y amor al prójimo hasta la extenuación de sus fuerzas y, no pocas veces, hasta el sacrificio de su propia salud. A ellos, como también a quienes trabajan asiduamente para garantizar los servicios esenciales necesarios para la convivencia civil, a las fuerzas del orden y a los militares, que en muchos países han contribuido a mitigar las dificultades y sufrimientos de la población, se dirige nuestro recuerdo afectuoso y nuestra gratitud.

 En estas semanas, la vida de millones de personas cambió repentinamente. Para muchos, permanecer en casa ha sido una ocasión para reflexionar, para detener el frenético ritmo de vida, para estar con los seres queridos y disfrutar de su compañía. Pero también es para muchos un tiempo de preocupación por el futuro que se presenta incierto, por el trabajo que corre el riesgo de perderse y por las demás consecuencias que la crisis actual trae consigo. Animo a quienes tienen responsabilidades políticas a trabajar activamente en favor del bien común de los ciudadanos, proporcionando los medios e instrumentos necesarios para permitir que todos puedan tener una vida digna y favorecer, cuando las circunstancias lo permitan, la reanudación de las habituales actividades cotidianas. 

 Este no es el tiempo de la indiferencia, porque el mundo entero está sufriendo y tiene que estar unido para afrontar la pandemia. Que Jesús resucitado conceda esperanza a todos los pobres, a quienes viven en las periferias, a los prófugos y a los que no tienen un hogar. Que estos hermanos y hermanas más débiles, que habitan en las ciudades y periferias de cada rincón del mundo, no se sientan solos. Procuremos que no les falten los bienes de primera necesidad, más difíciles de conseguir ahora cuando muchos negocios están cerrados, como tampoco los medicamentos y, sobre todo, la posibilidad de una adecuada asistencia sanitaria. Considerando las circunstancias, se relajen además las sanciones internacionales de los países afectados, que les impiden ofrecer a los propios ciudadanos una ayuda adecuada, y se afronten —por parte de todos los Países— las grandes necesidades del momento, reduciendo, o incluso condonando, la deuda que pesa en los presupuestos de aquellos más pobres. 

Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas. Entre las numerosas zonas afectadas por el coronavirus, pienso especialmente en Europa. Después de la Segunda Guerra Mundial, este continente pudo resurgir gracias a un auténtico espíritu de solidaridad que le permitió superar las rivalidades del pasado. Es muy urgente, sobre todo en las circunstancias actuales, que esas rivalidades no recobren fuerza, sino que todos se reconozcan parte de una única familia y se sostengan mutuamente. Hoy, la Unión Europea se encuentra frente a un desafío histórico, del que dependerá no sólo su futuro, sino el del mundo entero. Que no pierda la ocasión para demostrar, una vez más, la solidaridad, incluso recurriendo a soluciones innovadoras. Es la única alternativa al egoísmo de los intereses particulares y a la tentación de volver al pasado, con el riesgo de poner a dura prueba la convivencia pacífica y el desarrollo de las próximas generaciones. 

 Este no es tiempo de la división. Que Cristo, nuestra paz, ilumine a quienes tienen responsabilidades en los conflictos, para que tengan la valentía de adherir al llamamiento por un alto el fuego global e inmediato en todos los rincones del mundo. No es este el momento para seguir fabricando y vendiendo armas, gastando elevadas sumas de dinero que podrían usarse para cuidar personas y salvar vidas. Que sea en cambio el tiempo para poner fin a la larga guerra que ha ensangrentado a la amada Siria, al conflicto en Yemen y a las tensiones en Irak, como también en el Líbano. Que este sea el tiempo en el que los israelíes y los palestinos reanuden el diálogo, y que encuentren una solución estable y duradera que les permita a ambos vivir en paz. Que acaben los sufrimientos de la población que vive en las regiones orientales de Ucrania. Que se terminen los ataques terroristas perpetrados contra tantas personas inocentes en varios países de África.

 Este no es tiempo del olvido. Que la crisis que estamos afrontando no nos haga dejar de lado a tantas otras situaciones de emergencia que llevan consigo el sufrimiento de muchas personas. Que el Señor de la vida se muestre cercano a las poblaciones de Asia y África que están atravesando graves crisis humanitarias, como en la Región de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique. Que reconforte el corazón de tantas personas refugiadas y desplazadas a causa de guerras, sequías y carestías. Que proteja a los numerosos migrantes y refugiados —muchos de ellos son niños—, que viven en condiciones insoportables, especialmente en Libia y en la frontera entre Grecia y Turquía. Y no quiero olvidar de la isla de Lesbos. Que permita alcanzar soluciones prácticas e inmediatas en Venezuela, orientadas a facilitar la ayuda internacional a la población que sufre a causa de la grave coyuntura política, socioeconómica y sanitaria. Queridos hermanos y hermanas: Las palabras que realmente queremos escuchar en este tiempo no son indiferencia, egoísmo, división y olvido. 

¡Queremos suprimirlas para siempre! Esas palabras pareciera que prevalecen cuando en nosotros triunfa el miedo y la muerte; es decir, cuando no dejamos que sea el Señor Jesús quien triunfe en nuestro corazón y en nuestra vida. Que Él, que ya venció la muerte abriéndonos el camino de la salvación eterna, disipe las tinieblas de nuestra pobre humanidad y nos introduzca en su día glorioso que no conoce ocaso. 

 Con estas reflexiones, os deseo a todos una feliz Pascua.