martes, 15 de septiembre de 2020

jueves, 10 de septiembre de 2020


ORACIÓN INICIO DE CURSO

INFANTIL- PRIMARIA- SECUNDARIA- BACHILLERATO


Os dejamos el enlace de las oraciones de los primeros días de clase.

Jesús está deseando hablar contigo de CORAZÓN a CORAZÓN




¡¡ESTAMOS SUPER CONTENTOS!! Empezamos un nuevo curso cargado de ganas de volvernos a encontrar con nuestros compañeros, amigos, profesores... 

Tú y yo tenemos la gran suerte de compartir colegio y la responsabilidad de cuidarnos unos a otros. ¡Cuento contigo, cuenta conmigo!

Este curso el lema que nos va acompañar durante todo el año es...

 "EL MUNDO ES PARA MI" ¿Estás listo? Comenzamos...


 



¡Ahora, sí! Nos volvemos a encontrar. ¡¡BIENVENIDOS!! 
Queremos compartir este viaje maravillo que vamos a empezar juntos. 


  


 

miércoles, 24 de junio de 2020

DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS MÉDICOS, ENFERMEROS Y AGENTES SANITARIOS DE LOMBARDÍA

Queridos hermanos y hermanas, ¡bienvenidos! Agradezco al Presidente de la Región de Lombardía sus palabras. Saludo cordialmente al arzobispo de Milán, a los obispos de Bérgamo, Brescia, Cremona, Crema y Lodi, y a las demás autoridades presentes. Saludo a los médicos, enfermeros, trabajadores de la salud y de la protección civil, y a los Alpinos. Saludo a los sacerdotes y a las personas consagradas. Habéis venido en representación de Lombardía, una de las regiones italianas más afectadas por la epidemia de COVID-19, junto con Piamonte, Emilia Romaña y Véneto, especialmente Vo' Euganeo, representada aquí por el obispo de Padua. Hoy abrazo idealmente también a estas regiones. Y saludo a los exponentes del Hospital "Spallanzani" de Roma, una institución médica que ha hecho mucho para combatir el virus. 

 Durante estos meses turbulentos, las diversas realidades de la sociedad italiana se han esforzado por hacer frente a la emergencia sanitaria con generosidad y compromiso. Pienso en las instituciones nacionales y regionales, en los municipios; pienso en las diócesis y comunidades parroquiales y religiosas; en las numerosas asociaciones de voluntarios. Hemos sentido más que nunca la gratitud por los médicos, enfermeros y todos los trabajadores de la salud, en primera línea para llevar a cabo un servicio arduo y a veces heroico. Han sido un signo visible de humanidad que reconforta el corazón. Muchos de ellos cayeron enfermos y algunos por desgracia murieron en el ejercicio de su profesión. Los recordamos en la oración y con tanta gratitud. 

 En el torbellino de una epidemia con efectos devastadores e inesperados, la presencia fiable y generosa del personal médico y paramédico fue el punto de referencia seguro, en primer lugar para los enfermos, pero de manera muy especial para sus familias, que en este caso no tenían la posibilidad de visitar a sus seres queridos. Y así encontraron en vosotros, trabajadores sanitarios, casi otros miembros de la familia, capaces de combinar la competencia profesional con esas atenciones que son expresiones concretas de amor. Los pacientes a menudo sentían que tenían a su lado “ángeles” que les ayudaban a recuperar la salud y, al mismo tiempo, les consolaban, apoyaban y a veces les acompañaban hasta el umbral del encuentro final con el Señor. Estos trabajadores de la salud, sostenidos por la solicitud de los capellanes de los hospitales, han atestiguado la cercanía de Dios a los que sufren; han sido artesanos silenciosos de la cultura de la cercanía y la ternura. Cultura de cercanía y de ternura. 

Y vosotros habéis sido testigos incluso en las pequeñas cosas: en las caricias..., incluso con el móvil, conectando a ese anciano que se estaba muriendo con su hijo, con su hija para despedirse de ellos, para verlos por última vez...; pequeños gestos de creatividad y de amor... Esto nos ha hecho bien a todos. 

Testimonio de proximidad y ternura. Queridos médicos y enfermeros, el mundo ha visto todo el bien que habéis hecho en una situación de gran prueba. Aunque exhaustos, habéis seguido esforzándoos con profesionalidad y abnegación. ¡Cuántos médicos y paramédicos, enfermeros, no podían ir a casa y dormían allí, donde podían porque no había camas, en el hospital! Y eso genera esperanza. Usted [se dirige al Presidente de la Región] ha hablado de esperanza. Y esto genera esperanza. Habéis sido uno de los pilares del país. A vosotros aquí presentes y a vuestros colegas de toda Italia va mi estima y mi sincero agradecimiento, y sé bien que interpreto los sentimientos de todos. Ahora es el momento de atesorar toda esta energía positiva que se ha invertido. ¡No hay que olvidarlo! Es una riqueza que en parte, ciertamente, ha sido “a fondo perdido” en el drama de la emergencia; pero en gran parte puede y debe dar frutos para el presente y el futuro de la sociedad lombarda e italiana. La pandemia ha marcado profundamente la vida de las personas y la historia de las comunidades. Para honrar el sufrimiento de los enfermos y de tantos muertos, sobre todo ancianos, cuya experiencia de vida no debe ser olvidada, es necesario construir el mañana: para ello hacen falta el compromiso, la fuerza y la dedicación de todos. Se trata de partir de nuevo de los innumerables testimonios de amor generoso y gratuito, que han dejado una huella indeleble en las conciencias y en el tejido de la sociedad, enseñando cuánto se necesita la cercanía, el cuidado y el sacrificio para alimentar la fraternidad y la convivencia civil.Y, mirando al futuro, me acuerdo de las palabras de Fra Felice, en el lazareto, en Manzoni [Los novios, cap. 36°]: con qué realismo mira la tragedia, mira la muerte, pero mira el futuro y sigue adelante. De esta manera, podremos salir de esta crisis espiritual y moralmente más fuertes; y esto depende de la conciencia y la responsabilidad de cada uno de nosotros. Pero no solos sino juntos y con la gracia de Dios. Como creyentes nos corresponde dar testimonio de que Dios no nos abandona, sino que da sentido en Cristo también a esta realidad y a nuestro límite; que con su ayuda se pueden afrontar las pruebas más duras. 

Dios nos creó para la comunión, para la fraternidad, y ahora, más que nunca, se ha demostrado ilusoria la pretensión de centrar todo en nosotros mismos —es ilusorio—, de hacer del individualismo el principio rector de la sociedad. Pero tengamos cuidado porque, tan pronto como la emergencia haya pasado, es fácil resbalar, es fácil volver a caer en esta ilusión. Es fácil olvidar rápidamente que necesitamos a los demás, alguien que nos cuide, que nos dé valor. Olvidar que todos necesitamos un Padre que nos extienda la mano. Rezarle, invocarle, no es una ilusión; ¡la ilusión es pensar en prescindir de él! La oración es el alma de la esperanza. En estos meses, las personas no han podido participar en las celebraciones litúrgicas, pero no han dejado de sentirse como una comunidad. Han rezado de forma individual o en familia, también a través de los medios de comunicación, unidos espiritualmente y sintiendo que el abrazo del Señor iba más allá de los límites del espacio. El celo pastoral y la solicitud creativa de los sacerdotes ayudaron a la gente a continuar en el camino de la fe y a no quedarse sola ante el dolor y el miedo. 

Esta creatividad sacerdotal con la que se que han sabido superar algunas, pocas, expresiones “adolescentes” contra las medidas de la autoridad, que tiene la obligación de salvaguardar la salud del pueblo. La mayoría ha sido obediente y creativa. He admirado el espíritu apostólico de tantos sacerdotes que iban con el teléfono, llamando a las puertas, llamando a las casas: “¿Necesita algo? Le hago la compra...”. Mil cosas. La cercanía, la creatividad, sin vergüenza. Estos sacerdotes... que se han quedado junto a su pueblo compartiendo cuidados y atenciones cotidianas: han sido un signo de la presencia consoladora de Dios. Han sido padres, no adolescentes. Por desgracia, han muerto no pocos de ellos, al igual que los médicos y el personal paramédico.Y también entre vosotros hay algunos sacerdotes que han estado enfermos y gracias a Dios se han curado. En vosotros doy las gracias a todo el clero italiano, que ha dado muestra de valor y amor a la gente. Queridos hermanos y hermanas, renuevo a cada uno de vosotros y a todos los que representáis mi más sincero agradecimiento por lo que habéis hecho en esta situación fatigosa y compleja. 

Que la Virgen María, venerada en vuestras tierras en numerosos santuarios e iglesias, os acompañe y sostenga siempre con su protección maternal. Y no olvidéis que con vuestro trabajo, el de todos vosotros, médicos, paramédicos, voluntarios, sacerdotes, religiosos, laicos, que habéis hecho esto, habéis iniciado un milagro. Tened fe y, como decía aquel sastre, un teólogo fallido: “No he visto nunca que el Señor empieze un milagro sin acabarlo bien”. [Manzoni, Los novios, capítulo 24]. ¡Que acabe bien este milagro que habéis empezado! Por mi parte, sigo rezando por vosotros y por vuestras comunidades, y con afecto os imparto una especial bendición apostólica. Y vosotros, por favor, no os olvidéis de rezar por mí, lo necesito. Gracias. 

 [Bendición] Ahora, la liturgia del saludo. Pero tenemos que obedecer las reglas: no os haré venir aquí, iré yo, pasando para saludaros educadamente, como se tiene que hacer, como nos han dicho las autoridades. Y así, como hermanos, nos saludamos y rezamos el uno por el otro. Primero nos hacemos la foto todos y luego paso a saludaros.







viernes, 19 de junio de 2020

EP. Oración de la mañana. Viernes, 19  de junio de 2.020

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo...


Terminamos un curso, son muchas las cosas vividas juntos en este año, clases, excursiones, recreos, las tardes de Fuego Nuevo...

Ahora  tal vez tengamos muchos proyectos para el verano como viajar, ir a la playa o al campo con la familia… Todo eso está muy bien, el descanso en merecido pero no podemos dejar de dar gracias por todo lo bien que lo hemos pasado en este curso.

Hoy ponemos nuestro trabajo  de este curso en manos de Dios, “EN SUS MANOS” todo nuestro trabajo como agradecimiento. Si estamos aquí todos juntos en este colegio es porque un día hubo una mujer que pasó por esta tierra, una mujer como las demás que supo ver en las niñas futuras mujeres, niñas que son el futuro de la nueva sociedad. ¡Gracis Mary Ward!

Pronto nos volveremos a encontrar. Un abrazote virtual.

Desde el corazón le decimos a Dios, Padre nuestro que estás...

Venerable Mary Ward, ruega por nosotros.


ESO- BTO. Oración de la mañana. Viernes, 19 de  junio de 2.020

 En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo.


 Vamos a leer un trocito del evangelio:

En aquel tiempo, las autoridades y el pueblo hacían muecas a Jesús, diciendo: - A otros ha salvado; que se salve a sí mismo si él es el Mesías de Dios, el elegido. Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: - Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo. Había encima un letrero es escritura griega, latina y hebrea: "Este es el rey de los judíos". Uno de los malechores crucificados lo insultaba diciendo: - ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros. Pero el otro lo increpaba: - ¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada. Y decía: - Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino. Jesús le respondió: - Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.


 Un intenso diálogo entre Jesús y el buen ladrón antes de morir. Un hombre que reconoce su error y precisamente por eso se abre a la misericordia de Dios. Nunca, nunca podremos experimentar el perdón de nadie si antes no reconocemos que nos equivocamos. Nuestro orgullo a veces nos priva de algo tan maravillosos como sentirnos perdonados. ¡¡¡¡Buena fin de semana!!!




Padre nuestro...

Venerable Mary Ward, ruega por nosotros

jueves, 18 de junio de 2020


E.P Oración de la mañana. Jueves 18  de junio de 2020

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Otro paso más, sin detenerse… Hay que seguir caminando. Aunque el viaje se haga largo y tengamos ganas de pararnos o abandonar, hay que seguir. Porque lo importante no es sólo llegar a la meta, conseguir el premio o triunfar. Es muy importante disfrutar de cada paso del camino, de cada sorpresa, de cada novedad que aparece en nuestro día a día. Las vacaciones están cerca, pero nuestra vida, nuestro caminar continúa. Y, a nuestro lado siempre, Jesús. Él deja su huella para que la sigamos

“Queremos seguir caminando tras tus huellas, Jesús. Ir a tu lado nos hace disfrutar de la vida.”



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Decimos con cariño, Padre nuestro...
Venerable Mary Ward, ruega por nosotros.


Oración de la mañana. Jueves 18 de junio de 2020


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

EL VALOR DE LA UNIDAD.

 Un labrador anciano tenía varios hijos jóvenes que se llevaban mal entre si, sin que fueran bastantes para avenirlos las exhortaciones de sus padres. Un día les congregó a todos y mandando traer una porción de varas, y haciéndolas una sola, les preguntó cuál de ellos se atrevía a romperla. Uno tras otro todos se esforzaron para lograrlo, pero ninguno pudo conseguirlo. 

Entonces el padre desató la vara unida y tomando las varas una a una les mostró que fácilmente se partían, y enseguida les dijo: De esta manera, hijos míos, si estáis todos unidos nadie podrá venceros, pero si estáis divididos y enemistados el primero que quiera haceros mal os vencerá.

Decimos con cariño, Dios te salve María...

Venerable Mary Ward, ruega por nosotros.

miércoles, 17 de junio de 2020


E.P Oración de la mañana. Miércoles 17  de junio de 2020

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

A estas alturas de curso…. ¡estamos cansados! Entre los deberes, los exámenes, los trabajos y el calor no podemos más. Nos falta la energía y el humor nos cambia. Parece que el estar cansado es malo. Y no es así. Si hemos trabajado durante todo el curso, es normal que nos falte un poco de energía. La Biblia nos cuenta que Dios, después de crear el mundo, descansó el último día. El descanso también es necesario y un regalo de Dios. Hay que aprovecharlo.

“Padre, haz que sintamos tu presencia que nos ayude a descansar y dar gracias por todo lo que hemos hecho y recibido.”




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Decimos con cariño, Padre nuestro...

Venerable Mary Ward, ruega por nosotros.

martes, 16 de junio de 2020


E.P Oración de la mañana. Martes 16  de junio de 2020

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Son el gran regalo que Dios nos hace. Nuestros abuelos saben siempre decirnos una palabra que nos consuele o que nos anime. Nunca están cansados para jugar con nosotros o para llevarnos y recogernos del colegio. Cuando vienen a casa, todo se convierte en fiesta. No olvidan tener detalles y comprarnos algún capricho. Nos ayudan con los deberes y nos llenan de besos. Muchas veces son los mediadores entre nosotros y nuestros padres. Son un gran tesoro que debemos cuidar y no olvidar.

“Jesús, ayúdanos a reconocer el amor de nuestros abuelos, para quererles tanto como ellos. Haz que no nos olvidemos nuca de ellos..”



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Decimos con cariño, Padre nuestro...
Venerable Mary Ward, ruega por nosotros.

lunes, 15 de junio de 2020

Durante esta última semana de cole vamos a realizar una manualidad de Jesús y la Virgen para colgarla en el coche y rezarle cada vez que vayamos de viaje.

Vamos a aprender a hacerla con la seño Inma de 4 años.